Se denomina patriarcado a toda forma de organización social cuya autoridad se reserva exclusivamente al hombre o sexo masculino. En una estructura social patriarcal, la mujer no asume liderazgo político, ni autoridad moral, ni privilegio social ni control sobre la propiedad. Deriva del término “patriarca”, que ya desde la antigüedad europea se entiende como un jefe varón de una familia o comunidad.
El concepto puede asociarse a todas las organizaciones sociales, políticas, económicas y religiosas en las que existe un desequilibrio de poder entre hombres y mujeres, en favor de los primeros.
Esta idea de dominio y liderazgo por parte de los hombres ha implantado, simultáneamente, un orden simbólico mediante los mitos y la religión, que reproducirán aquella superioridad como única estructura posible.
El término ha ido ampliando su significado con el transcurso del tiempo. Especialmente desde fines del siglo XX, a partir de las teorías feministas surgidas en Occidente en la década de 1970.
Nuestra voz “matrimonio” procede directamente de la latina MATRIMONIUM, que significaba lo mismo que en español. Hemos heredado, por tanto, forma y valor semántico. Sin embargo, en un primer momento, cuando esta palabra compuesta apareció en Roma, tenía un significado levemente distinto: “ceremonia que hace recordar a la madre legítima”.
En otras culturas, el origen etimológico de la palabra matrimonio como denominación de la institución bajo ese nombre no es claro. Se suele derivar de la expresión "matris munium" proveniente de dos palabras del latín: la primera "matris", que significa "madre" y, la segunda, "munium", "gravamen o cuidado", viniendo a significar "cuidado de la madre por el marido/padre", en tanto se consideraba que la madre era la que contribuía más a la formación y crianza de los hijos. Otra posible derivación provendría de "matreum muniens", significando la idea de defensa y protección de la madre, implicando la obligación del hombre hacia la madre de sus hijos.
Para una comprensión más amplia de la expresión "matrimonio" en su aspecto etimológico en muchas de las lenguas romances se debe tener en cuenta el concepto del contrato de matrimonio considerado por el Derecho Romano, que tiene su fundamento en la idea de que la posibilidad de ser madre, que la naturaleza da a la mujer núbil, la llevase a procrear una familia.
Por otro lado, palabra, “patrimonio”, presenta un origen y una evolución paralelos. El término latino PATRIMONIUM significaba lo mismo que en español (“conjunto de bienes poseídos”), pero, al igual que la palabra anterior, también compuesta, tuvo en sus orígenes un valor semántico levemente distinto: "bienes que se poseen de los padres" o lo que es lo mismo: “bienes heredados de los padres”. Los dos términos de esta forma compuesta son PATRES (“los padres”), y MONEO (“hacer recordar”, como se indica más arriba), por lo que en su origen la voz PATRIMONIUM no era sino “bienes que perpetúan el recuerdo de los padres”, algo de especial relieve en una sociedad como la romana en la que revestía una particular importancia el culto a mayores y antepasados.
Guadalupe Jiménez-Esquinas | Instituto de Ciencias del Patrimonio (INCIPIT), Consejo Superior de Investigaciones Científicas - Descargar texto completo
La propia etimología de la palabra patrimonio –bienes heredados de los padres– incluye una falta de neutralidad y un vínculo con el patriarcado –gobierno o autoridad de los patriarcas– que es difícil de obviar. El matrimonio es algo distinto que, hasta hace poco, te transformaba en patrimonio privado de los hombres y reproductora del sistema social.
La escasa participación y representación femenina en lo que se considera patrimonio ha sido criticada frecuentemente desde el feminismo.
En el ámbito de la investigación en patrimonio desde la década de los 90 del siglo XX se apela a una “crítica patrimonial” que evidencie las claves ocultas de unos procesos de patrimonialización que ya no se contemplan como neutrales: qué elementos se seleccionan, activan y se patrimonializan; quién impulsa estos procesos; qué relaciones de poder se están perpetuando; qué versión de la identidad, de la memoria y del sentido de lugar se está legitimando y, por supuesto, quién se está beneficiando económica, social y afectivamente estos procesos….
…. Las desigualdades en el ámbito cultural y patrimonial no se restringen solamente al ámbito de la política identitaria o del (no)reconocimiento de la diversidad cultural sino también al ámbito de la distribución desigual del poder, a la desigualdad en el acceso los recursos y beneficios sociales, económicos, políticos y afectivo, y al ejercicio del biopoder: la producción de necesidades, corporalidades, agencias, subjetividades…
… Se trataría, además de lo mencionado, de despatriarcalizar el patrimonio. De que exista una paridad entre distintos discursos, lógicas y prácticas, entre distintas ontologías patrimoniales, que distintas subjetividades y corporalidades puedan afectar y ser afectadas por el patrimonio. Cuidar, proteger y transmitir un patrimonio que sea capaz de reflejar las memorias y las subjetividades de las personas que lo están afectando…
¿Y ENTONCES…?
El patrimonio es el conjunto de bienes, derechos y deudas que poseen las personas, tanto físicas o jurídicas.
Llamamos bienes a todos los recursos materiales que podemos tener en propiedad (bancos, mesas, sillas, heladeras, computadoras, etc…)
Los derechos son aquellos créditos de los que somos titulares y, por ende, por cobrar.
Las deudas son las obligaciones. Estas pueden ser de dar o hacer, es decir de pagar o de cumplir (por ejemplo, cuando pagamos una tarjeta de teléfono y la empresa de telefonía tiene la obligación de brindarnos el servicio).
Las personas físicas, son aquellas con apariencia humana, es decir los seres humanos, sin distinción de género. Esto quiere decir que cualquier persona tiene derecho a disponer libremente de su patrimonio.
La única limitación que existe para que una persona tenga limitado el disponer de su patrimonio, está dada por sentencias judiciales. Solo un juez, con fallo de por medio, puede incautar o confiscar o limitar el patrimonio de una persona y siempre en forma parcial, nunca total.
Las personas jurídicas son aquellas creadas por ley, como lo son las distintas instituciones que participan de las actividades gubernamentales (el estado en todos sus niveles), económicas (empresas), sociales (Iglesias), culturales (teatros), deportivas (clubes), financieras (bancos), etc.
Desde la asignatura vamos a estudiar el patrimonio de los entes económicos (empresas) y la forma en que estos evolucionan a través del tiempo.
La forma de ver esa evolución es a través de una disciplina, que, mediante el uso de una técnica específica, denominada Contabilidad, nos permite ver y analizar esa situación.
Antes de seguir avanzando con conceptos y con el desarrollo de la técnica, pensemos un poco como funciona una economía familiar y la forma en que esta se administra.
ECONOMÍA Y ADMINISTRACIÓN FAMILIAR.
Las familias encaran la administración de sus recursos, llevando un sistema de gestión muy sencillo y en la mayoría de los casos eficiente.
¿Cuál es el Patrimonio familiar? Pensemos cuales son los bienes, los derechos y las deudas que pueden formar parte del mismo.
Comencemos por los bienes: la casa (si es propia, si es alquilada o prestada NO), los muebles (mesas, sillas, placares y armarios, camas, etc.), los electrodomésticos (televisores, heladeras, estufas, ventiladores, teléfonos, computadoras, equipos de audio, etc.), la ropa, los utensilios de cocina, los cd, etc.
Tengamos en cuenta que para que un bien forme parte del patrimonio familiar, este debe permanecer en el durante un tiempo prudencial. Por ejemplo, los bienes que, si bien se pueden tener en propiedad, como una lapicera, no se los puede ingresar a nuestro patrimonio, porque se consume con el uso en el corto plazo; entonces para que un bien sea considerado como parte del patrimonio, no se debe gastar con el uso prolongado. La comida, los artículos de limpieza, los de higiene personal, los de librería, son considerados gastos y no bienes, por el poco tiempo en que permanecen en nuestro poder.
Tampoco podemos considerar bienes de incorporación al patrimonio familiar los servicios públicos, porque valga la redundancia, son servicios y no bienes. Si recordamos la definición de servicios vista en economía estos son prestaciones y
no se pueden tener en propiedad.
Los derechos son siempre a cobrar. Es decir, cuando nosotros realizamos alguna actividad laboral, tenemos el derecho a cobrar nuestro salario. Tenemos el derecho a exigir que se nos pague por la labor realizada.
También se puede generar este derecho cuando le prestamos plata a amigos o familiares. Ahí tenemos el derecho a que nos devuelvan lo prestado. Lo mismo ocurre cuando vendemos algo nuestro, por ejemplo, nuestro viejo teléfono a un amigo y acordamos con él que nos pague en tres meses (cuotas). ¿Cuál ese derecho? A que mes a mes, nos pague la parte acordada mensualmente.
Otro derecho que podemos reclamar es cuando pagamos por adelantado algún servicio. ¿Cuál es el derecho ahí? A que nos lo brinden de acuerdo a lo pautado; por ejemplo, el servicio de televisión por cable, cuyo abono se paga por adelantado o el alquiler si es nuestro caso.
Las deudas son aquellas obligaciones que como familia tenemos. Por ejemplo, pagar los servicios cuando llegan sus facturas a fin de mes con el detalle de los consumos realizados. O pagar las cuotas de las compras realizadas ya sea en los comercios o en los bancos (tarjetas de crédito, por ejemplo).
Se entiende, no? Ahora. Esta es una descripción estática del patrimonio familiar. Es la foto. Esta foto podría ser algo parecido a esto….
Miremos un poco la foto. En verde están los bienes. Fíjense el tamaño de esa parte de la foto. Es la más grande. ¿Por qué será?.
Cuando nosotros le damos valor a cada uno de los componentes del patrimonio, notamos que el mayor número corresponde al de los bienes.
Ya habrán notado que aún no hablamos de dinero…. Para eso hay tiempo.
También notaron que las deudas y los derechos ocupan un espacio menor en la foto y que hay un gran espacio en blanco del cual aún no hemos dicho nada….
Antes de seguir, vamos a hacer un ejercicio. Les voy a contar mi situación. Alquilo un departamento de un ambiente. En ese departamento vivo solo y tengo todas mis cosas, que no son muchas, es más las puedo enumerar: un televisor, un equipo de audio, 5 libros, dos pantalones, 5 remeras, 5 pares de medias, 5 bóxer, dos pares de zapatillas, un buzo, una campera, una olla, una sartén, un plato, un vaso y un juego de cubiertos. También tengo una cama, una mesa, 2 sillas, un juego de sábanas, un acolchado, una almohada y un colchón. Ah, casi me olvido un teléfono celular y una notebook. también le presté $ 500 a un amigo que me los va a devolver a fin de mes y compré en 12 cuotas el televisor y el equipo de audio.
Lo descripto en el párrafo anterior es mi patrimonio. Pero visto así, es una simple enumeración de cosas. Para que sea de verdad un Patrimonio, hay que valorizarlo. Pero, ¿Qué significa valorizar?.
Básicamente es darle valor monetario. Pero, ¿de dónde saco cuánto valen las cosas si cambian de valor permanentemente?. ¿Qué valor tengo en cuenta, el que pagué o el que está vigente hoy?
La regla general para definir un valor cuando lo incorporo a mi patrimonio es el valor de compra. Ese valor figura en la factura (la factura es el documento comercial que representa y respalda una operación de compra – venta. Más adelante profundizaremos este tema). Entonces, ¿cuánto vale mi Patrimonio?.
Según las facturas que yo tengo por las compras que realicé el detalle de mi patrimonio es el siguiente:
Guadalupe Jiménez-Esquinas | Instituto de Ciencias del Patrimonio (INCIPIT), Consejo Superior de Investigaciones Científicas - Descargar texto completo
La propia etimología de la palabra patrimonio –bienes heredados de los padres– incluye una falta de neutralidad y un vínculo con el patriarcado –gobierno o autoridad de los patriarcas– que es difícil de obviar. El matrimonio es algo distinto que, hasta hace poco, te transformaba en patrimonio privado de los hombres y reproductora del sistema social.
La escasa participación y representación femenina en lo que se considera patrimonio ha sido criticada frecuentemente desde el feminismo.
En el ámbito de la investigación en patrimonio desde la década de los 90 del siglo XX se apela a una “crítica patrimonial” que evidencie las claves ocultas de unos procesos de patrimonialización que ya no se contemplan como neutrales: qué elementos se seleccionan, activan y se patrimonializan; quién impulsa estos procesos; qué relaciones de poder se están perpetuando; qué versión de la identidad, de la memoria y del sentido de lugar se está legitimando y, por supuesto, quién se está beneficiando económica, social y afectivamente estos procesos….
…. Las desigualdades en el ámbito cultural y patrimonial no se restringen solamente al ámbito de la política identitaria o del (no)reconocimiento de la diversidad cultural sino también al ámbito de la distribución desigual del poder, a la desigualdad en el acceso los recursos y beneficios sociales, económicos, políticos y afectivo, y al ejercicio del biopoder: la producción de necesidades, corporalidades, agencias, subjetividades…
… Se trataría, además de lo mencionado, de despatriarcalizar el patrimonio. De que exista una paridad entre distintos discursos, lógicas y prácticas, entre distintas ontologías patrimoniales, que distintas subjetividades y corporalidades puedan afectar y ser afectadas por el patrimonio. Cuidar, proteger y transmitir un patrimonio que sea capaz de reflejar las memorias y las subjetividades de las personas que lo están afectando…
¿Y ENTONCES…?
El patrimonio es el conjunto de bienes, derechos y deudas que poseen las personas, tanto físicas o jurídicas.
Llamamos bienes a todos los recursos materiales que podemos tener en propiedad (bancos, mesas, sillas, heladeras, computadoras, etc…)
Los derechos son aquellos créditos de los que somos titulares y, por ende, por cobrar.
Las deudas son las obligaciones. Estas pueden ser de dar o hacer, es decir de pagar o de cumplir (por ejemplo, cuando pagamos una tarjeta de teléfono y la empresa de telefonía tiene la obligación de brindarnos el servicio).
Las personas físicas, son aquellas con apariencia humana, es decir los seres humanos, sin distinción de género. Esto quiere decir que cualquier persona tiene derecho a disponer libremente de su patrimonio.
La única limitación que existe para que una persona tenga limitado el disponer de su patrimonio, está dada por sentencias judiciales. Solo un juez, con fallo de por medio, puede incautar o confiscar o limitar el patrimonio de una persona y siempre en forma parcial, nunca total.
Las personas jurídicas son aquellas creadas por ley, como lo son las distintas instituciones que participan de las actividades gubernamentales (el estado en todos sus niveles), económicas (empresas), sociales (Iglesias), culturales (teatros), deportivas (clubes), financieras (bancos), etc.
Desde la asignatura vamos a estudiar el patrimonio de los entes económicos (empresas) y la forma en que estos evolucionan a través del tiempo.
La forma de ver esa evolución es a través de una disciplina, que, mediante el uso de una técnica específica, denominada Contabilidad, nos permite ver y analizar esa situación.
Antes de seguir avanzando con conceptos y con el desarrollo de la técnica, pensemos un poco como funciona una economía familiar y la forma en que esta se administra.
Las familias encaran la administración de sus recursos, llevando un sistema de gestión muy sencillo y en la mayoría de los casos eficiente.
¿Cuál es el Patrimonio familiar? Pensemos cuales son los bienes, los derechos y las deudas que pueden formar parte del mismo.
Comencemos por los bienes: la casa (si es propia, si es alquilada o prestada NO), los muebles (mesas, sillas, placares y armarios, camas, etc.), los electrodomésticos (televisores, heladeras, estufas, ventiladores, teléfonos, computadoras, equipos de audio, etc.), la ropa, los utensilios de cocina, los cd, etc.
Tengamos en cuenta que para que un bien forme parte del patrimonio familiar, este debe permanecer en el durante un tiempo prudencial. Por ejemplo, los bienes que, si bien se pueden tener en propiedad, como una lapicera, no se los puede ingresar a nuestro patrimonio, porque se consume con el uso en el corto plazo; entonces para que un bien sea considerado como parte del patrimonio, no se debe gastar con el uso prolongado. La comida, los artículos de limpieza, los de higiene personal, los de librería, son considerados gastos y no bienes, por el poco tiempo en que permanecen en nuestro poder.
Tampoco podemos considerar bienes de incorporación al patrimonio familiar los servicios públicos, porque valga la redundancia, son servicios y no bienes. Si recordamos la definición de servicios vista en economía estos son prestaciones y
no se pueden tener en propiedad.
Los derechos son siempre a cobrar. Es decir, cuando nosotros realizamos alguna actividad laboral, tenemos el derecho a cobrar nuestro salario. Tenemos el derecho a exigir que se nos pague por la labor realizada.
También se puede generar este derecho cuando le prestamos plata a amigos o familiares. Ahí tenemos el derecho a que nos devuelvan lo prestado. Lo mismo ocurre cuando vendemos algo nuestro, por ejemplo, nuestro viejo teléfono a un amigo y acordamos con él que nos pague en tres meses (cuotas). ¿Cuál ese derecho? A que mes a mes, nos pague la parte acordada mensualmente.
Otro derecho que podemos reclamar es cuando pagamos por adelantado algún servicio. ¿Cuál es el derecho ahí? A que nos lo brinden de acuerdo a lo pautado; por ejemplo, el servicio de televisión por cable, cuyo abono se paga por adelantado o el alquiler si es nuestro caso.
Las deudas son aquellas obligaciones que como familia tenemos. Por ejemplo, pagar los servicios cuando llegan sus facturas a fin de mes con el detalle de los consumos realizados. O pagar las cuotas de las compras realizadas ya sea en los comercios o en los bancos (tarjetas de crédito, por ejemplo).
Se entiende, no? Ahora. Esta es una descripción estática del patrimonio familiar. Es la foto. Esta foto podría ser algo parecido a esto….
Miremos un poco la foto. En verde están los bienes. Fíjense el tamaño de esa parte de la foto. Es la más grande. ¿Por qué será?.
Cuando nosotros le damos valor a cada uno de los componentes del patrimonio, notamos que el mayor número corresponde al de los bienes.
Ya habrán notado que aún no hablamos de dinero…. Para eso hay tiempo.
También notaron que las deudas y los derechos ocupan un espacio menor en la foto y que hay un gran espacio en blanco del cual aún no hemos dicho nada….
Antes de seguir, vamos a hacer un ejercicio. Les voy a contar mi situación. Alquilo un departamento de un ambiente. En ese departamento vivo solo y tengo todas mis cosas, que no son muchas, es más las puedo enumerar: un televisor, un equipo de audio, 5 libros, dos pantalones, 5 remeras, 5 pares de medias, 5 bóxer, dos pares de zapatillas, un buzo, una campera, una olla, una sartén, un plato, un vaso y un juego de cubiertos. También tengo una cama, una mesa, 2 sillas, un juego de sábanas, un acolchado, una almohada y un colchón. Ah, casi me olvido un teléfono celular y una notebook. también le presté $ 500 a un amigo que me los va a devolver a fin de mes y compré en 12 cuotas el televisor y el equipo de audio.
Lo descripto en el párrafo anterior es mi patrimonio. Pero visto así, es una simple enumeración de cosas. Para que sea de verdad un Patrimonio, hay que valorizarlo. Pero, ¿Qué significa valorizar?.
Básicamente es darle valor monetario. Pero, ¿de dónde saco cuánto valen las cosas si cambian de valor permanentemente?. ¿Qué valor tengo en cuenta, el que pagué o el que está vigente hoy?
La regla general para definir un valor cuando lo incorporo a mi patrimonio es el valor de compra. Ese valor figura en la factura (la factura es el documento comercial que representa y respalda una operación de compra – venta. Más adelante profundizaremos este tema). Entonces, ¿cuánto vale mi Patrimonio?.
Según las facturas que yo tengo por las compras que realicé el detalle de mi patrimonio es el siguiente:
Empecemos por agrupar los bienes, derechos y deudas por afinidad, es decir, por grupos de bienes (o Rubros) que tengan características similares.
Quedaría algo así….
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